Dragonlance y el Rol en Vivo (Larp)

Las Crónicas de la Dragonlance; literatura nacida del rol.

Las Crónicas de la Dragonlance; literatura nacida del rol.

Corría el año 2005, y una versión más joven, menos barbuda y muchísimo menos leída de mí entraba en un kiosco con una versión más joven, menos calva pero igual de barbilampiña y generosa de mi padre.

Fue allí, en ese kiosco de barrio, donde encontré aquel enorme cartón que Planeta DeAgostini firmaba como Literatura Fantástica. En su primera entrega, Las Crónicas de la Dragonlace, El Retorno de los Dragones, por solo 3€.

Yo, que para entonces contaba con doce años recién cumplidos, diez de los cuales había pasado fantaseando con dragones, pronto comencé a rogar por él. Y mi insoportablemente aflautada voz logró su propósito, volví a casa con el libro en las manos, apreciando la imagen de la portada y fantaseando con ella.

Las Crónicas de la Dragonlance; literatura nacida del rol.
Las Crónicas de la Dragonlance; literatura nacida del rol.

 

Un par de meses después, con la tercera entrega de la serie Literatura Fantástica, llegó la segunda parte La Tumba de Huma. Para esta no tuve que rogar, el ratoncito Pérez se tomó la molestia de convertir las monedas de turno en páginas. Unos meses después, con La Reina de la Oscuridad, mi colección estaba completa.

Lo confesaré ahora, antes de dar la impresión de que controlo del tema; nunca me los llegué a terminar. Ni el primero siquiera. En una etapa relativamente temprana del libro, un personaje protagonista moría. Aquella noche (sobretodo leía de noche) fui llorando a la cama de mi madre y dormí allí con ella. No quise volver a tocar el libro. Bueno, sí, una vez, pero al ver que los protagonistas también le echaban de menos, pensé que era demasiado drama para mí, así que me dediqué a mirar las portadas durante mucho tiempo después e inventar mis propias historias en aquellos mundos, plagados de razas extrañas, fantasía, mazmorras y objetos mágicos.

Antes de enfrentarme a las Crónicas de la Dragonlance, sólo había tenido un referente serio en cuanto a fantasía más adulta; un libro con una portada mágica, hipnótica. Ala de Dragón se llamaba. Del Ciclo de la Puerta de la Muerte. Al verme babear frente a él un verano en el Carrefour, mi padre accedió a comprármelo. Pasé más tiempo alucinando con la portada, un dragón sobrevolando un castillo en un estilo muy realista, que leyéndolo. Porque de nuevo mi patética historia con la fantasía tenía que hacer de las suyas. Leí encantado el principio del libro, conocí a su protagonista y logré (con mucho esfuerzo a mis once años) entender de qué iba la cosa. Y entonces, en el siguiente capítulo, me cambiaban a los protagonistas y el rumbo de la historia. No lo comprendí, no me gustó, y abandoné indignado el libro….LEER MÁS

 

Créditos : Azarkia

Escrito por : Alejandro Rodríguez Tárraga

Texto Completo : Dragonlance y el Rol en Vivo (Larp)

 

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